No te tengo, mi amor.
No te tengo,
ni te quiero tener.
Eres tan bella, libre.
Ponerte en una jaula,
te haría frágil.
Ponerte entre cadenas,
te haría triste.
Ponerte entre algodones,
aun pareciendo lindo,
te haría débil,
y tus ojos serían
distintos sin tu fuerza.
Ponerte en una cuna
te haría blanda;
ponerte a lucir
tras el escaparate
te haría brillar,
mas no con tu luz:
con la de los focos
que tan pronto iluminan
como se apagan.
No soy quién para ponerte,
eres tú quien te pones.
No te tengo, mi amor,
eres tú quien te tienes.
Y, si me apuras,
como canta Amancio,
como escribió Agustín
García Calvo:
«ni tuya siquiera».
Eres de la vida,
la vida te pone.
Tú, mujer,
te dejas.
Tú, mujer,
tu belleza muestras.
En amor, transmutas.
Al amor te entregas.
No busques equilibrio,
no está fuera.
Eres equilibrio.
Mujer, amor, belleza.
Tú te cuidas,
tú estás llena.
[Escrito en algún momento de 2008…
dedicado a cada MUJER que quiera acogerlo…
dedicado a cada HOMBRE que quiera liberarse del cáncer de la posesión…]
No te tengo, mi amor.
No te tengo,
ni te quiero tener.
Eres tan bella, libre.
Ponerte en una jaula,
te haría frágil.
Ponerte entre cadenas,
te haría triste.
Ponerte entre algodones,
aun pareciendo lindo,
te haría débil,
y tus ojos serían
distintos sin tu fuerza.
Ponerte en una cuna
te haría blanda;
ponerte a lucir
tras el escaparate
te haría brillar,
mas no con tu luz:
con la de los focos
que tan pronto iluminan
como se apagan.
No soy quién para ponerte,
eres tú quien te pones.
No te tengo, mi amor,
eres tú quien te tienes.
Y, si me apuras,
como canta Amancio,
como escribió Agustín
García Calvo:
«ni tuya siquiera».
Eres de la vida,
la vida te pone.
Tú, mujer,
te dejas.
Tú, mujer,
tu belleza muestras.
En amor, transmutas.
Al amor te entregas.
No busques equilibrio,
no está fuera.
Eres equilibrio.
Mujer, amor, belleza.
Tú te cuidas,
tú estás llena.