Medita antes de pensar. Piensa antes de actuar. Actúa.
Que el propósito de tu meditación, de tu pensamiento y de tu acción sean siempre el Bien, la Armonía o la Belleza.
Y en esa búsqueda a menudo encontrarás las tres, y traerán consigo a la Alegría.
He ahí el secreto de la felicidad.
