En los sinsentidos de la existencia,
hay muchas salidas enfermas
y a veces fáciles.
La única salida sana,
aunque a veces sea tan difícil,
aunque a veces lleve su tiempo,
es el Amor.
Amor a mí.
A los míos.
A los demás.
A la víctima, y al verdugo.
A todos los seres.
A la vida.
